La Navidad que ya perdimos..

 

*La Navidad que ya perdimos*

*Por: Jose Manuel Tallaferro F* ©

Para las generaciones recientes la navidad es una fiesta “bonita” en la que se adornan las casas y se preparan ricos manjares que engalanan nuestro paladar, pero para las generaciones que nacimos hace mucho más tiempo, recordamos con nostalgia aquellas tradiciones que ya perdimos y que no volverán jamás. En los años 60,70 y 80, recuerdo que se realizaban las grandes patinatas que reunían a todos los muchachos de la cuadra para encontrarnos en la iglesia, para armar el ”bochinche” y cortejar a la damita que nos gustaba, en medio de la misa de gallo. 

Esperábamos con ansiedad la llegada del niño Jesús, que nos traía juguetes, no tan tecnológicos como ahora, pero gratamente divertidos y que marcaron nuestra infancia. Nos reuníamos la bandita de muchachos de la cuadra y con tobos, cuatros y maracas improvisadas, salíamos a parrandear cantando aguinaldos y parrandas por todo el barrio. Cuando pasabamos por casa de los vecinos, éstos te enviaban sus hallacas y había que devolver el plato con algo de la casa porque así era la tradición, nos reunían a todos los varones de la casa y nos daban brochas y potes de pintura y el mensaje era tácito y luego, a limpiar las hojas de las hallacas y amarrarlas. En mi caso, mi padre fue siempre “ateo” por lo que nunca vi un pesebre en nuestra sala, pero de alguna manera el niño Jesús buscaba la forma de dejarnos los regalos en los muebles. La navidad era menos material y pese a que el alcohol ha sido siempre el gran protagonista en casi todas las ocasiones, no nos olvidábamos del verdadero cumpleañero. Como olvidar las dos orquestas que imponían la música de las fiestas: La Billo`s Caracas Boys y Los Melódicos o los aguinaldos de la Recordada Nancy Ramos o a Tania con aquella canción que decía: “Son para gozarlas estas navidades porque el año que viene se acaban los pesares….”, .Las 12 uvas del tiempo poema de Andrés Eloy Blanco, con el que se despedía el año o la canción interpretadas por  Néstor Zavarse: Faltan 5 pa` las 12. . De cualquier manera la navidad estaba más asociada a sus protagonistas y todo giraba alrededor del Niño Jesús, San Nicolás y Los Reyes Magos. Hoy día, la transculturización y el consumismo desmedido, le han quitado la verdadera esencia a la navidad, tanto, que hasta sus protagonistas principales ha quedado casi en el olvido, los niños de hoy, esperan y piden los regalos a un tal; *“Santa Claus”* personaje imaginario, adoptado por una empresa de refrescos a principios de siglo XX y han olvidado al  San Nicolás, original de carne y hueso, que si existió por allá en Turquía e hizo famosa la acción de regalar juguetes a los niños. En los hospitales y orfelinatos en vez de Reyes Magos, van los “Elfos del Polo Norte” a llevar los regalos y han olvidado a los Tres Reyes del Oriente que ofrendaron obsequios al hijo de Dios, que es la esencia de la navidad cristiana; “ofrendar al niño Dios” y peor aún, ya pocos ponen el pesebre que nos enseñó San Francisco de Asís y nos mostraba la humildad con la que fue enviado el niño Jesús y lo hemos sustituido por un árbol nórdico que nada tiene que ver con el cristianismo. Pese a que la navidad como la conocemos desde su origen no fue sino una fiesta pagana que los Romanos celebraban en honor al dios Saturno para conmemorar el solsticio de invierno (Saturnias) y que luego una vez oficializada la religión cristiana fue colocada “estratégicamente” el 25 de Diciembre para eliminar cualquier resto de paganismo, ya que como también es sabido el personaje histórico de Jesús no nació en esta época según la evidencia provista por los libros del nuevo testamento, de todos modos no es un problema de concordancia de fechas, sino mas bien una conmemoracion simbolica que tiene su peso espirtual en el mundo critiano.

Independientemente de ello, el mundo cristiano, progresivamente ha ido olvidando la verdadera esencia de la navidad, que es recordar, que con toda la grandeza del ser supremo, envió a su hijo a nacer en un pesebre entre animales, mostrándonos que siendo Dios, también se podía ser humilde. La nueva forma de vida impuesta por la reciente pandemia y las restricciones derivadas de la crisis económica mundial, han puesto su granito de arena en esta crisis de valores. Los nuevos padres hemos olvidado transmitir a las nuevas generaciones, con la excusa de: “Yo crio a mi hijo como yo quiera”, nuestras tradiciones originarias y hemos adoptado otras costumbres, haciendo de la navidad un acto comercial  y vacío desde el punto de vista espiritual,  restando importancia a lo más importante: agradecer, dar y compartir. Y lo peor, creando la ilusion egoista en nuestros hijos, de que la navidad es "para que nos den regalos" y no para la reconciliacion y la gracia.

Debemos volver a nuestras costumbres y enseñar a los niños que el verdadero protagonista de la navidad es el cumpleañero: Jesús de Nazaret. La pandemia nos dejó una gran lección, que algunos aun no entienden: Ante la muerte y la enfermedad, lo único válido es Dios.  Y que tener mucho o tener poco no es lo importante, lo importante es tener salud y tener a nuestros seres queridos cerca para dar gracias a ese Dios, por enviarnos a su único hijo a dar ejemplo de paz y amor a los hombres. Feliz Navidad a todos. Y que el Niño Jesús nos traiga, paz, armonia y mucha salud para todos.

*Eso SOMOS, SOMOS… HISTORIA…Comparte* estas crónicas e historias con tus familiares, y conocidos, asi otros conocerán este fragmento de nuestro ayer. Motivemos la lectura entre nuestros familiares, evitemos la difusion de videos estupidos…

Fuente:* Paganismo y Cristianismo del siglo XX

Historia de la navidad

Por: José Manuel Tallaferro

San Nicolas Vs Santa Claus

El Primero fué un personaje real el segundo parte de una cuña de refrescos

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